Centro de Educación Infantil "Villa de San Agustín", calidad e innovación educativa y de servicios
Hablamos con María José González, su directora
Emilio Martín Palacios
Salamanca
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Quienes somos ya veteranos en el Colegio SAN AGUSTÍN hemos de reconocer y valorar la febril actividad que en el viejo chalet se desarrolla a diario, en la actualidad, desde primera hora de la mañana. Quedaron atrás los años en que el edificio ha permanecido cerrado, tapiadas las ventanas, la piedra de Villamayor envejecida, sin utilidad, desde que la última furgoneta de la comunidad agustiniana se paró definitivamente y dejó libre el garaje abierto a la carretera de Valladolid, reconvertido ahora en EL CENTRO DE EDUCACIÓN INFANTIL “VILLA SAN AGUSTÍN”. |
La VILLA SAN AGUSTÍN ha devuelto la vida a ese ángulo de la finca nº 113 de la citada Avenida San Agustín. El Centro Infantil VILLA SAN AGUSTÍN irradia dinamismo y “desarrolla programas pioneros como la implantación de talleres bilingües en Inglés y la introducción de la pizarra digital en los procesos educativos”, según podemos leer en un artículo de presentación en la prensa local. “Vinculado al complejo educativo del Colegio SAN AGUSTÍN, desarrolla un sistema de trabajo escolar pautado, que combina los procesos de aprendizaje, el juego y la psicomotricidad”.
El objetivo del equipo humano de LA VILLA SAN AGUSTÍN es acompañar a niñas y niños, hacer que se sientan alumnas y alumnos, felices y seguros en los primeros pasos de múltiples aprendizajes: a ser personas, a convivir en paz, a valerse por sí mismos, a querer y ser queridos, a pedir y ayudar, a conocer y respetar la naturaleza, a colaborar en la tarea compartida de cada día.
El camino es largo y los primeros logros animan a continuar, siempre dispuestos a mejorar, atentos a dar respuesta a las demandas e interrogantes de familias y alumnos. La tarea, nada fácil, es sumamente atractiva y exige plena dedicación.
Al frente del equipo de educadoras, de larga experiencia en la enseñanza infantil y bien formadas, se encuentra María José González Campo, quien destaca las posibilidades de futuro de este centro por su vinculación al colegio SAN AGUSTÍN, en el que los alumnos pueden cursar estudios, desde Infantil hasta Bachillerato.
—El equipo humano que diriges asume la responsabilidad de guiar a niñas y niños en sus primeros pasos hacia su felicidad y madurez futuras. ¿Con qué ánimo, con qué medios, desde qué planteamientos afrontáis esta decisiva y exigente tarea, con niños y familias?
Somos conscientes de la responsabilidad que asumimos y queremos ser las mejores colaboradoras de los padres y madres en la formación e instrucción de los niños/as en sus primeros años. Por ello, cada mañana iniciamos nuestro trabajo con alegría e ilusión, pero sobre todo con afán de superarnos y mejorar nuestros servicios y nuestra atención y formación a los niños.
La Villa cuenta con todos los servicios de atención a los escolares y a sus padres y madres, dentro de un ambiente cercano y familiar. A esta edad, madres y padres valoran en su justa medida la atención y el cuidado que se ofrece en el colegio a sus hijos.
—¿Qué posibilidades de colaboración, de intercambio, de participación tienen los padres de los jovencísimos escolares de LA VILLA SAN AGUSTÍN?
Como ya he dicho, nos consideramos colaboradoras de los padres en la tarea de educar a sus pequeños tesoros y consideramos fundamental la mutua colaboración. Al comienzo del curso les informamos de los objetivos marcados para el trimestre o curso, en función de la edad, con el fin de trabajar todos en la misma línea y darle al niño/a la seguridad que necesita. Villa San Agustín está abierta siempre a los padres y madres, a escucharles, a valorar sus sugerencias y sobre todo a buscar soluciones a las dificultades que nos puedan plantear. Para la Villa, las familias son un pilar fundamental en el trabajo educativo con los niños. La interlocución con ellas es más que fluida.
Las aulas, amplias y nada masificadas, permiten incorporar y desarrollar adecuadamente los procesos de innovación pedagógica con planes simultáneos de calidad educativa, tales como la enseñanza bilingüe del inglés, con profesorado nativo; el fomento de la lectura con nuevas tecnologías (pizarra digital) y un sistema de trabajo escolar pautado a diario, que combina los procesos de aprendizaje, el juego o la psicomotricidad.
—¿Qué tipo de problemas pueden surgir en el día a día de un centro infantil como LA VILLA SAN AGUSTÍN?
Yo diría que problemas como tal, hasta ahora no ha habido ninguno. Los padres han depositado toda su confianza en las profesoras y educadoras del Centro y nosotras intentamos responder a esta confianza. En el día a día puede que algún niño se ponga malito y empiece con fiebre y en ese caso necesita unos cuidados especiales, o esté un poco más mimosete….. Tenemos las dificultades que puedes tener en una familia y que se pueden solucionar en el momento.
El centro permanece abierto todo el año y cuenta con una muy buena y original programación de ocio y tiempo libre para niños, hasta 9 años, en Navidad, Semana Santa, Verano y puentes de larga duración. Dispone de un horario amplio y flexible, de 7:00 a 20:00 horas, servicio de Atención Psicopedagógica y Orientación para alumnos con necesidades específicas; el comedor está adaptado al perfil de los niños, con amplias y modernas instalaciones.
—¿Qué edad tiene el más joven usuario de LA VILLA? ¿Cuántos años tiene el mayor de todos ellos? ¿Qué número de alumnos están matriculados, en este final de curso 2011-2012?
El más pequeñito de La Villa tiene cuatro mesitos y el mayor, tres años y medio.
El número de alumnos en este curso es de 70 niños.
La matrícula permanece también abierta todo el año. Su página web (www.villasanagustin.es) y el perfil en Facebook permiten a la comunidad educativa estar informada de todo lo que acontece en LA VILLA y en el Colegio SAN AGUSTÍN, así como de las actividades que desarrollan diferentes colectivos en este complejo educativo, en permanente crecimiento.
—‘Actividades lúdicas en Inglés’, ‘Talleres educativos’, ‘Actividades multideporte’, ‘Música’, constituyen ejes del currículo educativo en LA VILLA?. ¿Puedes explicar, María José, de manera breve, los enfoques que definen cada uno de estos ámbitos educativos, en vuestro centro?
En esta edad los aprendizajes se realizan a través del juego, con actividades que tengan interés y significado para los niños. Tenemos muy en cuenta el desarrollo afectivo, el movimiento, los hábitos de control corporal, el lenguaje y a nivel de relación social, también se trabajan unas pautas elementales de convivencia y respeto a los otros niños y niñas. Intentamos que todas las actividades se desarrollen en un ambiente de afecto y confianza.
“Los 33 alumnos, de 3 años, de LA VILLA se ‘licencian’ el 15 de junio”, puede leerse en vuestra web. El equipo de maestras y educadoras ofrece un programa que comienza con Teatro Infantil, a las 9:30 horas, y finaliza con el ágape de confraternización de la comunidad educativa de LA VILLA. En medio, música, ceremonia de imposición de bandas de graduación, teatro interactivo, …
—¿Cuál es la implicación de los niños, de las madres y padres en este trabajado programa?
Todos los padres y madres que traen a sus hijos a LA VILLA manifiestan interés por todas las actividades que en el Centro se realizan y se implican en función de sus posibilidades; con frecuencia su horario laboral no les permite colaborar tanto como a ellos les gustaría, pero la disposición es máxima.
—¿Qué papel asumís, como maestras y educadoras, en esta primera fase de vida escolar de niñas y niños? ¿De qué manera habéis podido contribuir al ‘éxito’ personal y escolar de los que hoy se ‘licencian’ en LA VILLA?
Nuestro papel como maestras y educadoras en esta etapa de la educación infantil es el de cooperar con los padres y madres para mejorar el desarrollo físico, afectivo, social e intelectual de los niños y niñas. Somos conscientes de que esta primera etapa es fundamental en todos los aspectos y por eso ponemos el máximo interés para que el centro no tenga solamente esa necesaria vertiente asistencial y de cuidados al niño, sino que tenga un peso educativo trascendental. De ahí que contemos con una programación y unas herramientas (textos, libros, materiales, etc.) adecuadas para su formación en estos primeros años.
LA VILLA despliega una importante actividad sociocultural y colabora con entidades públicas y privadas, tales como el Centro Internacional de Nuevas Tecnologías (CITA), de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, en el desarrollo de nuevas iniciativas educativas con pizarra digital, o procesos de lectoescritura en las primeras etapas infantiles. Asimismo, LA VILLA lleva a cabo diversas actividades culturales, a lo largo del año, como exposiciones, conciertos, conferencias y fiestas, en mayo. En este mismo marco formativo está enmarcada la Escuela de Padres de LA VILLA. El compromiso educativo de LA VILLA va más allá de las aulas y mantiene convenios de colaboración con asociaciones y ONGs para el desarrollo de actividades de carácter solidario, como el de Pyfano (Asociación de Niños con Cáncer).
Habéis conformado, en definitiva, y seguís trabajando por un modelo de Escuela Infantil que atrae, implica y satisface plenamente a las familias cuyos hijos son parte de LA VILLA.
—¿Cuál es la clave de esta identificación de los padres con la filosofía que inspira el centro infantil en el que crecen y se educan sus hijos?
Creo que la clave está en que las familias y LA VILLA trabajamos en colaboración, tenemos los mismos objetivos y queremos transmitir a los niños y niñas los mismos valores. Sabemos que estamos poniendo las bases (los cimientos) de la educación futura y queremos que sean sólidas, como una casa con buenos cimientos.
No es baladí por ejemplo que el centro se identifique con proyectos de desarrollo o solidaridad. Apostamos por inculcar una educación abierta e integradora, socialmente identificada con nuestro entorno comunitario. Desde pequeños, debemos inculcar a los niños que la sociedad la forman individuos que hacen colectividad y que, si un grupo o un individuo es débil, hay que apoyarlo para crecer y fortalecerse toda esa comunidad. Si un niño necesita más apoyo, todos debemos prestárselo, desde las educadoras, sus compañeros a las familias.
—¿Es, o puede ser, LA VILLA la cantera del colegio SAN AGUSTÍN?
Ese es nuestro deseo y creo que el de los padres y madres que traen a sus pequeños a LA VILLA para que haya una continuidad en el trabajo iniciado tanto en conocimientos como en valores. Y además de que el deseo esté presente, la realidad corrobora ese anhelo. La Villa siente como propio el proyecto y el ideario del Colegio San Agustín. Nos sentimos concernidos por su propuesta educativa, trabajamos codo con codo ya en muchos aspectos y los niveles de coordinación y colaboración en muchas actividades son altísimos. Trabajaremos para que esa integración y coordinación sea mejor cada día. Y lo hacemos desde muchos puntos de vista: las actividades sociales y culturales, la promoción del colegio y la comunicación. Desde nuestras plataformas informativas (web, Facebook, etc.) fomentamos el ideario agustiniano, promocionamos toda la riqueza cultural y educativa que irradia el San Agustín. Pero no sólo lo hacemos a través de nuestros canales de comunicación, sino en el día a día, en el contacto permanente que tenemos con las familias y con la sociedad salmantina, a través de sus cauces y medios informativos y otras instancias.
—¿Qué factores personales, académicos, familiares o socioambientales estarán en la base o determinarán el éxito educativo, en los sucesivos cursos de E. Infantil, E. Primaria y E. Secundaria, de los 33 infantes que están a punto de ‘graduarse’ en LA VILLA?
Como hemos apuntado anteriormente, nuestro centro infantil de 0 a 3 años cuenta con una programación de claro perfil educativo, por lo que los alumnos al llegar al ciclo de Infantil del Colegio San Agustín tienen ya unas normas asumidas. Los niños están acostumbrados a trabajar con una metodología, con un orden, a conseguir unos objetivos. Este camino además de ayudarles a afrontar el siguiente ciclo, el posterior escalón, les va también definiendo su personalidad a partir de unos hábitos adquiridos, que no son otros que los del respeto, el compartir un trabajo individual con la colectividad y, en grupo, a partir de la individualidad.
Los niños de La Villa saben perfectamente lo que es completar una tarea, unas dinámicas, unas unidades didácticas de un libro o un proyecto educativo trimestral, por ejemplo. Están acostumbrados a visualizar y a escuchar de acuerdo a metodologías modernas, ya que hemos incorporado las nuevas tecnologías a algunas tareas. Son conscientes del multilingüismo, y que además de nuestra lengua existen otras, en este caso, el inglés.
Nuestros escolares dan importancia también al necesario acompañamiento de la familia en el proceso educativo, ya que en La Villa las familias son un pilar fundamental, al implicarlas en muchas de nuestras actividades y proyectos. Entendemos que la escuela no acaba en nuestra puerta de acceso, sino que debe continuar en cada uno de los hogares de nuestros niños.
Pero sobre todo se llevan lo mejor que tenemos en la base de nuestra tarea educativa y de nuestras profesionales, que es el afecto y el cariño con el que hay que desarrollar todas las actividades en La Villa. Los niños vienen felices a este cole de peques y ese es el factor fundamental que nos anima a seguir nuestra labor. Los alumnos de La Villa acceden por tanto a Infantil con plenas capacidades para afrontar con éxito los retos de ese ciclo.
Creíamos de interés que, junto a los temas profundos y sesudos que llenan los sucesivos números de LEA, La Escuela Agustiniana, se abriera paso, en las páginas de su edición digital, esta gozosa realidad del Centro Infantil LA VILLA SAN AGUSTÍN, que comparte el espacio y las instalaciones del ya cincuentenario Colegio SAN AGUSTÍN.
Hemos de agradecer a María José, la directora, su disponibilidad, sus palabras, su empeño y su buen hacer, como promotora de este proyecto hecho realidad en la antigua Villa San Agustín. Gracias también, María José, por la apuesta empresarial y educativa que lideras con tanta dedicación y acierto.
Seguimos en contacto.



