Información sobre la
problemática de la población indígena
en nuestra Misión de Tolé (Panamá)
Comunicado al país de los padres agustinos
del Centro Misional Jesús Obrero de Tolé
“No tengo plata ni oro, pero lo que tengo, te lo doy” (Hch 3,6).
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Atendiendo a los últimos acontecimientos registrados en Tolé, en el oriente chiricano y en el país; la Comunidad de Padres Agustinos de Tolé comunica al país la angustiosa situación que se vive en los distritos de Tolé y Munä, ya conocidos a través de los medios. |
Aclaramos lo siguiente:
1. El Centro Misional Jesús Obrero ha sido siempre, por más de cuarenta años de nuestra presencia aquí, un centro de Evangelización y Promoción Humana que ha atendido a todas las personas sin distingos de ninguna condición. Testigo de esto son todos los que pasan por nuestra casa, particularmente los funcionarios del Ministerio de Educación, de Salud, de Desarrollo Social, Tribunal Electoral, ONGs y personas de buena voluntad.
2. Rechazamos las insinuaciones del Señor Ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, sobre nuestro accionar en este conflicto. El 5 de febrero en la mañana nuestro Centro fue atacado con bombas lacrimógenas, hemos atendido a las víctimas, hemos arriesgado nuestro “pellejo” recogiendo heridos por los potreros y hemos brindado primeros auxilios en coordinación con los equipos de salud del pueblo.
3. Sobre este conflicto señalamos lo siguiente: las reiteradas protestas de los indígenas y campesinos de la Comarca y el oriente chiricano no son un capricho de la Coordinadora o de los Caciques, todos sabemos que los indígenas llevan décadas protestando por las mismas causas: que no haya minería ni hidroeléctricas en su territorio, al menos. Nadie les ha hecho caso de verdad. El Estado panameño sigue adelante con todo su poderío económico, político y militar. Los indígenas están totalmente desprotegidos jurídicamente. No tienen medios justos para defender sus derechos. Por eso han creído en la posibilidad de lograr una ley especial que proteja sus recursos ambientales.
4. Consideramos que hemos llegado a un punto crítico. No hay verdadero diálogo porque el gobierno no tiene nada que dialogar, simplemente no quiere acceder a restituir el artículo 5 de la propuesta de ley de los indígenas, porque toca munchos intereses económicos de empresas mineras e hidroeléctricas. No hay verdadero diálogo porque la Coordinadora y la Cacique General no pueden ceder ante la convicción de los indígenas de que se deben cancelar todos los proyectos mineros e hidroeléctricos en la Comarca Ngobe-Buglé, esta lucha atañe a su vida y a su supervivencia como pueblo.
5. Hacemos oración a Dios que protege a los más desvalidos, llamamos a la cordura e inteligencia de todos los panameños, especialmente al Gobierno, y nos hacemos eco del reciente comunicado de la oficina de Naciones Unidas en Panamá. La solución a este conflicto debe estar inspirado y ser compatible “con los estándares internacionales de derechos de los pueblos indígenas, incluso aquellos sentados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas” de la cual Panamá es miembro. En ella se consagra el derecho de verdadera autodeterminación de los pueblos indígenas.
Tolé, 6 de febrero de 2012.
Firmado:
Padre Carlos De la Cruz; P. Nicanor Jiménez y
Padre Roberto Carpintero, sacerdotes agustinos de Tolé y Munä.
Comunicado de la Arquidiócesis de Panamá
Solidaridad frente al reclamo de Pueblos indígenas y los campesinos
El Departamento de Pastoral Social y la Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de Panamá, expresa a la ciudadanía en general su preocupación ante los acontecimientos relativos a la protesta del Pueblo Ngöbe Buglé para que sea reconocido su derecho a la defensa de la vida y la necesidad de un diálogo responsable con las autoridades para encontrar una salida negociada al conflicto.
Frente a los últimos actos en la mañana de hoy, - Comunicado del gobierno y cierre indefinido de la carretera por parte del Pueblo Ngöbe por más de tres días y las consecuencias para las personas afectadas al no poder transitar por la vía Panamericana, consideramos de vital importancia manifestarnos sobre el particular y compartir con la opinión pública lo siguiente:
Recordamos el llamado realizado por su Santidad el Papa Benedicto XVI a los ciudadanos y las autoridades del mundo, para definir una clara política ambiental, dirigida a impedir que se exploten, vendan o negocien los bienes naturales sin consideración a las poblaciones afectadas. En ese contexto, los Obispos panameños haciéndose eco de ese llamado, en el año 2010 reiteraron a las autoridades panameñas, que no dejaran de atender los reclamos de las comunidades indígenas y campesinas que resienten la forma, métodos y resultados de proyectos mineros, hidroeléctricos y de otra naturaleza.
Reafirmamos como Iglesia el compromiso, como discípulos y misioneros al servicio de la vida, de acompañar a los pueblos indígenas y originarios en el fortalecimiento de sus identidades y organizaciones propias, en defensa de su territorio (…) y la defensa de sus derechos. (DA 530)
Solicitamos a las autoridades, buscar una salida mediante el diálogo respetuoso y responsable con la dirigencia Gnöbe y evitar que existan enfrentamientos violentos que pongan en riesgo la vida de las personas durante la protesta social y, de la misma forma, sean reconocidos y respetados los acuerdos a los que se había llegado con dicha dirigencia en febrero de 2011 y que se garantice la protección de las tierras, ríos y la vida del Pueblo Gnöbe Buglé y de los campesinos de nuestro país.
Dado en la ciudad de Panamá,
3 de febrero de 2012


